domingo, 5 de julio de 2015

¿Qué es una ceremonia?



Hoy doy comienzo a unas notas para los amables lectores que me siguen y, desde lejos me traslado a Salto, R.O. del Uruguay. Voy con mucha alegría a la tierra de mis mayores, que es también mía. Todo lo de allí quedó para siempre en mí. Son recuerdos, enseñanzas, lazos fuertes que el tiempo no ha intentado borrar. 
   
El título de esta nota nos llevará de la mano al Ceremonial. Es una disciplina que compartiré con los lectores y juntos nos asomaremos a un mundo apasionante porque el Ceremonial envuelve nuestras vidas aunque no nos demos cuenta.

De una manera didáctica, nos detendremos hoy en el término “ceremonia”. Nos ayudará mucho porque muy pronto nos asomaremos juntos al Ceremonial, al Protocolo y a las Normas del saber.

¿Qué es una ceremonia? Es quizá algo difícil de explicar y estoy convencido de que todos hemos sido testigos de situaciones pintorescas. La sola mención de la palabra “ceremonia” evoca actos pasados. Para algunos, es una boda y para otros pudo ser la firma de un contrato.

Una ceremonia es un acto humano rodeado de determinadas formalidades. Por eso, no admito los llamados actos informales. El ejemplo es nimio pero sirve. Si unos amigos  nos invitan a un asado, con toda seguridad preguntaremos cómo debemos presentarnos.  Una respuesta rápida puede confundir si nos dicen “vengan como quieran, es informal”. Encierra una forma.

Una ceremonia es un acto humano rodeado de determinadas formalidades y nosotros los podemos distinguir entre actos solemnes y sencillos. Son actos que proceden de la voluntad y tienen también forma, ese principio activo que les da su entidad sustancial o accidental.

En todos los países se realizan muchas ceremonias. Bueno es afirmar que existen actos sencillos y solemnes. La firma de un contrato de alquiler está dentro de la sencillez. En cambio, la jura del Presidente de la República es un acto solemne. También son solemnes las bodas civiles o religiosas, las graduaciones universitarias, las inauguraciones de plantas industriales, etc. De una manera simple podemos engrandecer una ceremonia sencilla. “Engrandecer” en Ceremonial es solemnizar.

En cuanto a las “formalidades” de una ceremonia, el ejemplo de una boda religiosa o civil sale a nuestro encuentro. La ley del Estado o la de una confesión religiosa, establecen la presencia de los contrayentes. Ellos, delante de una autoridad y testigos, darán fe de que son libres para contraer matrimonio. Esa ceremonia podrá ser sencilla o solemne.

Me parece que todos reconocemos enseguida la presencia de los hacedores de ceremonias. Son las personas entendidas y hay que confiar en ellas. Por eso, bueno es seguir sus indicaciones. Son los que saben.

Aquí, desde este Blog, proseguiremos conversando sobre los términos Ceremonial, Protocolo y normas del saber estar.

Roberto Sebastian Cava